SANITARIO

Si las aguas residuales no son tratadas y se vierten directamente a ríos, lagos o mares, se introducen elementos de contaminación que terminarán produciendo importantes daños ecológicos en el entorno ambiental y enfermedades de salud pública causadas por virus y bacterias. En una región seca como Atacama, donde el 95,7% de las aguas servidas son tratadas, la reutilización de estas aguas en el riego de áreas verdes, procesos industriales en la minería, limpieza de zonas industriales, lavado de vehículos, mantenimiento de calderas, y su utilización para la producción de Hidrógeno Verde mediante proceso de electrólisis, debería convertirse en una norma a futuro.

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